Fundamentos Doctrinales

La Biblia es la Palabra de Dios inspirada, revela el estado espiritual del hombre, el único camino de salvación, la condenación de los que rehúsan aceptar a Cristo como su salvador y el gozo perdurable de los creyentes.

Es infalible, como también es nuestra única regla de fe y práctica para la iglesia.

  • 2 Pedro 1:21;
  • 2 Timoteo 3:16-17;
  • Isaías 8:20.

Que existe un solo Dios, creador y sustentador de todas las cosas, creemos que en la unidad de la Deidad hay tres personas; el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, iguales en toda perfección divina y ejecutando oficios distintos pero armónicos en la gran obra de la redención.

  • Genesis 1:1;
  • Deturonomio 4:39; 6:4;
  • 1 Corintios 8:6;
  • Juan. 10:30;
  • Hechos. 5:3, 4;
  • Mateo 3:16-17, 28:19;
  • Efesios 4:6, 30;
  • 2 Corintios 3:17;

Que Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, vino a este mundo como hombre por el milagro del nacimiento virginal. Hombre absolutamente sin pecado; segunda persona de la trinidad, es el único salvador para todo aquel le recibe por fe. Murió por toda la humanidad. Único mediador entre Dios y los hombres. Murió crucificado y resucitó al tercer día y ahora esta sentado a la diestra Dios como nuestro Sumo Sacerdote, volverá para tomar a la iglesia en el aire y retornarla corporal y visiblemente a juzgar y reinar sobre el trono de David en el reinado milenial.

  • Isaías 7:14;
  • Lucas 1:35;
  • Filipenses 2:5-8;
  • Juan 1:12; 29, 3:36;
  • Hechos 4:12;
  • 1 Timoteo 2:5-6; 3:16;
  • Hebreos 2:9; 7:25;
  • Romanos 3:25-26, 8:34; 3:21-26;
  • 2 Corintios 5:21;
  • 1 Juan 2:2;
  • Colosenses 1:15;
  • 1 Pedro 2:24, 3:18;
  • Filipenses 3:20;
  • Hebreos 1:3;
  • 1 Tesalonicenses 4:13-18;
  • Apocalipsis 19:11; 21-22

Que el Espíritu Santo convence de pecado al hombre, habita en todo aquel que ha aceptado por fe a Jesucristo como su salvador, es el sello y la garantía de su salvación; además guía, enseña, e ilumina la mente y el corazón de los creyentes; son llenos de El todos los que viven en obediencia; es la tercera persona de la trinidad y se revela como persona.

  • Romanos 8: 9,14;
  • 1 Corintios 2:2-12;
  • Gálatas 5:18;
  • Efesios 1:13,14;
  • Efesios 4:30;
  • Lucas 1:35;
  • 1 Corintios 2:10;

La regeneración o el nuevo nacimiento, es únicamente por obra de la gracia de Dios por medio de la fe puesta en Cristo que murió y derramó su sangre en la cruz por toda la humanidad; el arrepentimiento es una conversión del pecado hacia Dios, la fe es la aceptación y confianza en Jesús como el sustituto de nuestros pecados. Quienes llegan a ser nuevas criaturas en Cristo Jesús son transformados y tienen vida eterna . Los que no creen y no se arrepienten estan condenados.

  • Juan 3:7;
  • Gálatas 2:16;
  • Romanos 3:27,28; 10:9-10; 11:6;
  • 2 Corintios 5:17;
  • Efesios 2:8;
  • 1 Pedro 1:3;
  • Tito 3:5;
  • 1 Juan 5:11-12;
  • Rom 6:23;
  • Juan 1:12-13, 3:16-17;
  • 2 Corintios 5:17;
  • Romanos 10:9-10;
  • Tito 2:11-14;
  • Hechos 20:21;
  • 2 Pedro 3:9,
  • Juan 3:18;
  • Romanos 2:5;

La iglesia del Señor Jesucristo es un cuerpo local de creyentes bautizados sobre la base de su conversión, los cuales se unen voluntariamente en la fe y en la confraternidad del evangelio. Estos creyentes observan las dos ordenanzas de Cristo, el bautismo y la cena del Señor, enseñan y se someten a sus enseñanzas; se apoyan mutuamente en comunión cristiana y procuran anunciar el evangelio hasta los fines de la tierra. Son capacitados para ejercitar los dones que Dios reparte en el seno del cuerpo de Cristo y realizar la obra del ministerio para la edificación de la iglesia, para hacer bien en el mundo y para cumplir con su misión universal.

  • Hechos 2:41-42,47; 16:5;
  • Mateo 3:13-17;
  • Mateo 26:26-30;
  • Romanos 6:3;
  • 1 Corintios 10:16;
  • Colosenses 2:12; 11:24-29;
  • Efesios 4:7-8,11;
  • Hechos 20:28;
  • Romanos 1:7; 1
  • Corintios 1:2; 7:17;12:12-27;
  • Efesios 1:22; 4:1-4,
  • Mateo 28:18-20

La Gran Comisión y el Evangelismo ordenada por el Señor Jesucristo debe ser obedecida por las iglesias grandes o pequeñas y por todos los creyentes en todas las naciones. Es deber de cada hijo de Dios constantemente ganar a los perdidos para Cristo mediante el testimonio personal apoyado por un estilo de vida Cristiano, y por otros métodos que estén en armonía con el evangelio de Cristo.

  • Mateo 28: 19-20;
  • Hechos 1:8; 10:42;
  • Romanos 10:14-15;
  • 1 Tesalonicenses 1:8;
  • 2 Timoteo 4:5;
  • 1 Pedro 2:9.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *